Escorts-de-lujo (B-14)

En general, los hombres se preguntan en qué se diferencian unas de las otras, al fin y al cabo, ambas hacen un servicio sexual. No cabe duda, que las escorts (aconsejamos de lujo) es algo más selecto. Aquí no hay ánimo de ofender a unas ni otras, nada de eso. Las prostitutas hacen un acto sexual (o un francés o lo que el cliente demande) y fin. Se ha terminado. Nada de conversación, ni hablar, ni nada superfluo. La escort no es solo sexo. Es charlar, abrir una botella de cava, reír, en definitiva, gozar de una buena compañía, además de ser una chica guapa y con un cuerpazo de infarto. Cuando quedas con una de ellas sabes que lo vas pasar bien, eso dalo por seguro. Pero hay más, mucho más. Son elegantes, tienen imagen, cultas e inteligentes. ¿Qué puedes pedir más? Y es que uno de los rasgos más demandados de las chicas de compañía, es que sepan escuchar, y aún más: que sepan estar en silencio cuando su compañero desea disfrutar del silencio. Es simple, aunque todo es una cuestión de tacto y sensibilidad. Y saben controlar su curiosidad.

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